Las personas refugiadas tienen que huir de sus países a causa de la
violencia, conflictos armados, la violación masiva de sus derechos etc. Esto
muchas veces los lleva a abandonar, prácticamente todo, (en muchos
casos sólo les queda la ropa que llevan puesta) para llegar a otro
país, a una sociedad muy diferente, con la esperanza de reconstruir sus vidas, donde
lejos de ser bien acogidos, enfrentan el recelo, la desconfianza,
discriminación xenofóbica y algunas veces a un nuevo ciclo de persecuciones que
en el extremo conducen a la muerte.
Ésta personas dependen de la ACNUR[1]
y de la buena voluntad de las comunidades de acogida para sobrevivir.
En ocasiones, ocurre que al extranjero se le
estigmatiza como resultado de marcas impuestas al ser una persona diferente,
extraña, creyente en valores ajenos. A esto se le llama xenofobia y es un mal que debemos erradicar.
A finales de 2012[2] había 45. 2 millones de personas desplazadas
forzosamente en el mundo. El número alcanzado en 2012 fue el más alto desde
1994, cuando se calculó que había 47 millones de personas desplazadas a consecuencia
dde la violencia generalizada y violaciones masivas a los derechos humanos.
Lamentablemente, las tendencias sociales y económicas
mundiales indican que el desplazamiento seguirá aumentando en la próxima
década, y que adoptará nuevas y diferentes formas.
“Fadilah y Mohamed me adoptaron ya que no tenía hogar y mis nuevos
hermanos me ayudaron a integrarme a la familia, pero los recuerdos no se
borrarían tan fácilmente, cada noche tenía pesadillas de los horrores que había
vivido esa tarde, no podía aceptar la muerte de mi ummi, la de mi padre y
mis hermanas; lloro cada noche interminables lágrimas, he incluso recuerdo las
escenas más terribles de mi vida, las bombas, los soldados…”
Las experiencias de las personas refugiadas se convierten en una
vivencia traumática, de la cual, nunca se recuperan. Es un dolor desgarrador
que se ubica en su cuerpo, mente y alma.
En el 2014, por Segundo año consecutivo, resulté ganadora del primer
lugar en la categoría de 15-16 años, en consiguiente, presentaré un fragmento
de mi segunda obra oficial titulada “Eterno Caminar”[4],
que se basa en la situación de una adolescente que huye de las garras de la
cruel Guerra en Siria:
“Han pasado 8 horas desde que las bombas y los
soldados profanaron mi hogar, mi pueblo, mi familia, masacrando a quién se
cruzara por su camino. Recuerdo en mi huída los cuerpos esparcidos por el
suelo, las personas con terribles heridas cubiertas de sangre y con quemaduras
espantosas…”
En
los dos fragmentos anteriores podemos identificar las diferentes situaciones y
contextos en los cuales se violentan los derechos y se atenta contra la integridad
y la dignidad humana. Nosotros no podemos permitir, ni aceptar, esas
atrocidades.
Entrada elaborada por: Marín R.
[1] Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados,
[2] Al témino del 2013, había 51.2 millones de personas
desplazadas forzosamente en el mundo a consecuencia de la persecución y
violencia.
[3] Si usted lector así lo desea, puedo proporcionarle una
copia de mi obra mediante correo electrónico.
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