viernes, 10 de abril de 2015

EL NARCOTRÁFICO Y LA MIGRACIÓN FORZADA


La guerra contra el narcotráfico, declarada por el gobierno mexicano en el 2006, no ha sido estudiada como un conflicto armado (que generalmente tiene una raíz socio-política), sino más bien como una lucha entre delincuentes y autoridades.

 En México, según cifras oficiales, la lucha contra el narcotráfico ha cobrado la vida de más de cien mil personas, hay más de 26 mil desaparecidos, las estadísticas sobre los desplazados y sobre la afectación de las víctimas más vulnerables, como son los migrantes y los niños, son desconocidas.  

Pero, además de las muertes, existe otro fenómeno inaceptable: la infiltración de niños a las filas de la violencia.

En México, los infantes han sido un blanco fácil para los cárteles, quienes los usan como halcones –ellos vigilan e informan a los grupos delictivos sobre la presencia de otros criminales o de las fuerzas armadas. Pero también son sicarios, fenómeno que algunos periodistas como Laura Toribio, Claudia Solera, Leticia Robles y el escritor Sergio González han documentado.

La Red por los Derechos de la Infancia calcula que entre treinta y cincuenta mil niños han sido incorporados a la delincuencia organizada. Emmerich en su investigación revela cómo la Mara Salvatrucha ha operado con los Zetas, involucrando a unos 35 mil niños y jóvenes, o bien, la M18, también coordinada con el Cártel de Sinaloa,  ha implicado unos 8 mil infantes en sus maniobras.


El caso más conocido es el de “Punchis”, que a sus doce años se jacta de asesinar brutalmente a sus víctimas y de matar inocentes cuando no encuentra a sus objetivos. El investigador Norberto Emmerich documenta en su libro, "Cruce de fuego: niños, niñas  adolescentes en el narcotráfico mexicano" cómo los niños han sufrido esta guerra. Hasta hoy, sólo los reportajes y algunas organizaciones civiles han aportado las cifras aproximadas de los niños enrolados en este conflicto. 

Conclusión.
 
México está envuelto en una guerra real contra el narcotráfico la cual tiene repercusiones sociales, económicas y políticas desastrosas para el país. Más aun, esta es una lucha conjunta entre la sociedad y el gobierno, pero para que funcione debemos de erradicar primero  la corrupción.

 En México las cosas sin duda alguna se están poniendo duras, tal vez acabe, tal vez no, la guerra contra el narcotráfico al parecer no va a ningún lado, debido a que el gobierno promete mucho pero cumple poco, pero, el gobierno, no solo tiene la culpa, el pueblo también, si no luchamos para terminar con la corrupción, esto simplemente empeorara, y México no tendrá ningún avance, no llegaremos a ningún lado, muchos dicen ¡EL PUEBLO UNIDO JAMAS SERA VENCIDO!, pero, ¿dónde están las acciones? Luchemos por más cambios en nuestro México lindo y querido… ¡VIVA MÉXICO!


  Elaborado por: Rodolfo Lomas. 

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